Agosto

Descubre La aventura humana en el Museo

Selección de algunas de las mejores piezas de este ciclo

 

Ánfora griega con Apolo, dios de la razón. El pensamiento lógico

Domingo, 6 de agosto, 11:30
Planta segunda, Sala 36, Vitrina 36.18

Los filósofos griegos apreciaron como nunca antes la inteligencia del ser humano. Fueron los primeros en dar respuestas razonadas a los interrogantes que les planteaba la complejidad del mundo y de la naturaleza humana.

El paso del mito al logos, de las creencias cosmogónicas al razonamiento, facilitó el nacimiento y posterior desarrollo de la ciencia. En el ánfora, Apolo representa en lenguaje mítico la armonía y el equilibrio que presiden la razón.

Escultura del emperador romano Tiberio

Escultura del emperador romano Tiberio. La creación de un Imperio universal

Domingo, 13 de agosto, 11:30
Planta primera, Sala 20

En el siglo I de nuestra era, Roma había dado origen a un poderoso Imperio que abarcó gran parte del mundo conocido en la Antigüedad. La extensión en estos territorios de su cultura, su civilización, su lengua y sus costumbres le permitió explotarlos más fácilmente y ejercer su poder. Su impronta fue tan fuerte que ha perdurado hasta la actualidad en muchos aspectos de nuestra cultura. Los emperadores, entre ellos Tiberio, a quién pertenece esta escultura, fueron los grandes artífices de este Imperio.

Tesoro de Guarrazar

Tesoro de Guarrazar. La alianza del poder religioso y el poder real

Domingo, 20 de agosto, 11:30
Planta primera, Sala 23, Vitrina 23.3

La monarquía y la Iglesia visigodas establecieron una alianza como forma de legitimar mutuamente su poder. Principal testimonio de este hecho es el Tesoro de Guarrazar, cuyos objetos fueron fabricados en los talleres áulicos de la capital toledana durante el siglo VII. En realidad, se trata de ofrendas votivas realizadas por los reyes visigodos a las principales basílicas.

 

Lámpara de Mezquita

Lámpara de Mezquita. El Islam en al-Ándalus

Domingo, 27 de agosto
Planta primera, Sala 23

Mahoma, fundador y profeta del Islam, consiguió reformar el politeísmo ancestral y unificar las tribus árabes en torno a esta religión que reconocía a Alá como único dios. Durante ocho siglos del medievo, el Islam fue la religión imperante en al-Andalus, nombre del territorio musulmán en la península Ibérica. Esta lámpara de la mezquita de la Alhambra estaría situada delante del mihrab y es un valioso testimonio de aquélla época.