Retablo de San Nicasio y San Sebastián

Departamento de Antigüedades Medievales

 

Retablo antes de la restauración

Baja Edad Media. Reinos hispano cristianos. Gótico
Maestro de San Nicasio. Fechado en 1402, procede de la iglesia de San Miguel Arcángel de Estella (Navarra).
Nº de Inventario: 60.608
Materia y técnica: Pintura al temple sobre tabla.
145 x 168 x 8/10,5 cm


Estado de Conservación:

 

Esta obra presenta alabeo en los paneles de madera que conforman el retablo, así como huellas generalizadas de un antiguo ataque de insectos xilófagos, entre las que se encuentran también evidencias de un ataque reciente, activo.

En la preparación y en la capa pictórica se acusan las fisuras y grietas derivadas de los movimientos del soporte, lo que ha causado levantamientos y pequeñas lagunas localizadas.

 

Tratamiento:

 

Retablo expuesto en la Sala 27

El retablo fue sometido a un proceso de anoxia para erradicar el ataque biológico. Se trata de un procedimiento de desinsectación en atmósfera transformada con bajo contenido en oxígeno (burbuja de anoxia); es el único tratamiento curativo capaz de garantizar la muerte de los insectos en todas las fases de su ciclo biológico (huevo, larva, pupa y adulto) sin producir ningún tipo de alteración química o física en la obra, a la vez que es completamente inocuo para la salud de las personas y el medio ambiente.

La pintura se ha fijado con cola de conejo refinada Lefranc, papel japonés y espátula térmica. En las chapas de mayor tamaño se inyectó primero una disolución de agua y alcohol para facilitar la penetración de la cola. Las faltas de mayor consideración se estucaron y se procedió a su reintegración cromática. La imprimación de yeso aplicada por el reverso en las uniones de las tablas se ha consolidado con cola de conejo y presión.

Una vez restaurada y expuesta, esta obra ha sido objeto de ciertas alteraciones durante su proceso de adaptación a las condiciones ambientales de la nueva sala de exposición, alteraciones causadas por los movimientos de la madera y sus consecuencias en la capa pictórica. Debido a estas circunstancias requirió una nueva intervención, realizada in situ, para eliminar una ampolla localizada en una de las zonas doradas y realizar fijaciones puntuales en la pintura, sobre todo en las zonas ya reintegradas cromáticamente, reintegraciones efectuadas tanto en el último tratamiento como en las diferentes restauraciones sufridas a lo largo de su historia.