Ricardo Olmos Romera

(Madrid, 28 de Junio de 1946 -    )

 

Ricardo Olmos Romera

Licenciado en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid, estuvo muy pronto ligado al MAN, pues en 1973 fue llamado por Martín Almagro Basch para organizar la sala de los vasos griegos en el nuevo montaje expositivo. Fue contratado como Asimilado al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos desde octubre de 1973 hasta septiembre de 1974. En esa fecha Almagro, su gran mentor en esta etapa del museo, le consigue una beca del Instituto Arqueológico Alemán de Berlín para realizar, bajo las enseñanzas de la Dra. Erika Simon, trabajos de investigación sobre cerámica, religión e iconografía griega en la Iulius-Maximus Universität de Würzburg. Fruto de este trabajo fue su tesis doctoral: “Contribución al estudio de las cerámicas áticas del Museo Arqueológico Nacional. Aportaciones iconográficas y estilísticas”, que defendió el 13 de enero de 1976. En junio de 1975 de nuevo presta sus servicios como personal asimilado al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos. En enero de 1976 es contratado como Conservador interino. En julio de 1979 ingresa por oposición en el Cuerpo de Conservadores de Museos, destinado en el Museo Arqueológico Nacional como responsable de la Sección de Antigüedades Griegas y Culturas afines del Egeo y Etrusco-itálicas. Fue Secretario del Museo desde octubre de 1979 a marzo de 1982.
En 1986 se trasladó al CSIC como Investigador Científico, donde fue durante varios años director del Departamento de Arqueología e Historia Antigua. En 2003 fue nombrado Profesor de Investigación en el Centro de Estudios Históricos- Instituto de Historia del CSIC. Desde 2006 a 2011 fue Director de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma hasta su jubilación.
Ha sido Miembro del Comité de fundación y miembro del Comité Científico Internacional en representación de España del Lexicon Iconographicum Mythologiae Classicae desde 1973. Fue también representante de España en el Comité Científico Internacional del Corpus Speculorum Etruscorum.
De personalidad multidisciplinar y con innumerables inquietudes científicas, sus amplísimos conocimientos de historia, religión, filosofía, lengua, literatura, arte e iconografía griegas y, más ampliamente, mediterráneas, traducidos en innumerables publicaciones especializadas, le permitieron nos solo abordar la catalogación de las colecciones de Grecia y plantear de forma innovadora su exposición, sino también renovar los estudios y conocimiento de los vasos griegos, de sus funciones e iconografía, especialmente de aquellos inmersos en la cultura ibérica, transformados y reapropiados en sus usos y en la lectura de sus imágenes. Desarrolló una actividad incesante de formación de los jóvenes que acudían al Departamento como becarios o investigadores. Ejerció un verdadero magisterio en el terreno de la lectura simbólica del lenguaje formal del pasado clásico. Ello le condujo además a profundizar en un nuevo campo de estudio, la iconografía ibérica, una disciplina en la que ha sido pionero, maestro y un referente internacional, que desarrollaría y ampliaría en su nueva y definitiva etapa en el CSIC y que continúa realizando más allá de su jubilación.

Paloma Cabrera Bonet