Biografías      

Eduardo Ripoll Perelló

Director de 30 de noviembre de 1981 a 30 de octubre de 1986

Eduardo Ripoll Perelló

 

Eduardo Ripoll Perelló (Tarragona, 23 de mayo de 1923; Barcelona, 28 de marzo de 2006), licenciado en Derecho y en Filosofía y Letras y doctor en Historia por la Universidad de Barcelona, compaginó sus trabajos de investigación y en la universidad con su interés por el patrimonio arqueológico y la especialización en museos.

Con la inauguración de las nuevas instalaciones por la reina Sofía el 6 de julio de 1981, comienza una etapa dirigida a las actividades pedagógicas y de investigación a través de la realización de actos culturales y científicos, sobre todo cursos y conferencias impartidos por los profesionales del museo y de universidades e instituciones como el CSIC.

Fruto de este planteamiento son la creación del Departamento de Educación, de la Asociación de Amigos del museo (1981), del Boletín del Museo Arqueológico Nacional (1983) y la reanudación de las series de Catálogos y Monografías.

El museo participó durante su dirección en la preparación de casi 120 exposiciones. Numerosas fueron las exhibiciones temporales que tenían como sede el Museo y cuya temática, muy variada, fue desde la titulada “El oro de Perú” (1982) hasta la muestra de material púnico de Almuñecar (1984). La solicitud de piezas con destino exposiciones celebradas en territorio nacional y extranjero hizo que muchas de ellas viajaran a puntos tan dispares como Barcelona, Ibi, Ávila o París, Londres, Nueva York o México, entre otros lugares.

Ripoll accedió a la dirección del museo por concurso de méritos en los años de reconfiguración del marco político de España, cuando las competencias en materia de Arqueología pasaron a las Comunidades Autónomas, que organizaron sus propios cauces de ingresos de objetos de las excavaciones arqueológicas. Las adquisiciones del MAN llegaron en lo sucesivo a través de compras del Estado, y de donaciones y depósitos de particulares, con objeto de completar colecciones y series ya existentes. Ingresaron en estos años, entre otras piezas, la estela funeraria de Magacela (Badajoz), la jarra tartésica del siglo VI a.C. conocida como Jarra de Valdegamas, dos fragmentos de placas de marfil procedentes de San Millán de la Cogolla y seis planos originales de Pompeya realizados por Pietro Bianchi en 1833.