Ángela García Blanco

(Cádiz, 20 de octubre de 1945 - )
 

Doctora en Geografía e Historia (UCM). Ha participado en numerosos cursos de formación, conferencias y congresos sobre Museología y Educación en Museos organizados por universidades y centros especializados. Fue socia fundadora de la Asociación Profesional de Museólogos de España (APME).
Su primera etapa laboral en el MAN transcurrió entre 1979 y 1984, período en el que realizó las prácticas de museos y tuvo un contrato de servicios que finalizó al comenzar su carrera en el cuerpo facultativo de museos: en primer lugar, como ayudante en el Archivo Histórico de Toledo (1984-85) y, posteriormente, como conservadora en el Museo de Artes Decorativas (1986-1990). En 1990, ganó por concurso su plaza de directora del Departamento de Difusión del MAN, momento en que inició en este museo la atención a los grupos escolares, preocupándose de ofrecer a los profesores clases prácticas y publicaciones de apoyo para que preparasen y dirigieran la visita al Museo ellos mismos. De igual modo, ante las nuevas necesidades educativas, culturales y de ocio de los visitantes, propició la ampliación y diversificación de la oferta de actividades. Así, a la ya tradicional Pieza del mes, iniciada hace más de 30 años, se añadieron otras: Museo animado, Cuentos con historia, Visitas taller infantiles y familiares, etc.Su interés por que el Museo respondiera a su papel de agente cultural capaz de conectar con los intereses de los ciudadanos y contribuir a su educación permanente, le llevó a concebir y difundir un modelo de museo capaz de facilitar a sus visitantes el acceso a la información y a la interpretación de los objetos expuestos.
Para ello, estableció varias líneas de actuación, que aún siguen abiertas y sobre las cuales tiene numerosas publicaciones. Una de ellas tiene como base profundizar en la exposición como medio de comunicación específico de los museos. Otra, desarrollar una metodología didáctica, que llamó “de descubrimiento”, basada en el proceso de investigación científica y que facilita la implicación de los visitantes en el proceso de conocimiento de modo que éste resulte gratificante y significativo.Una tercera línea, iniciada en la década de los noventa, desarrolla el estudio de los visitantes de museos para conocer su perfil, motivaciones, intereses y experiencia de la visita desde el Laboratorio Permanente de Público de Museos (LPPM), que contribuyó a crear y del que fue asesora científica hasta su jubilación.

Dori Fernández Tapia