María Luisa Oliveros Rives

(Zaragoza, 1912 – Madrid, 2003)

 

M.ª Luisa Jesús del Socorro y de los Mártires Oliveros Rives, nace en Zaragoza el 27 de octubre de 1912. Era la tercera hija de D. Luis Oliveros Gansó y Dña. María de los Desamparados Rives Noque. Pronto se trasladará con su familia y hermanos -María Jesús, Antonio, José María y Consuelo- a la capital española donde estudia en el Instituto Cardenal Cisneros.
Durante sus años de formación universitaria en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid en la que ingresa en 1932, ejercen sobre ella especial influencia algunas de las más destacadas personalidades dedicadas a la enseñanza universitaria tales como D. Manuel Gómez Moreno o D. Claudio Sánchez Albornoz. Sin embargo, si hubo un acontecimiento que le marcó profundamente fue el crucero por el Mediterráneo del año de 1933, organizado con la idea de ofrecer una lección viva de Arte e Historia a los estudiantes de Filosofía y Letras (Álvarez, 1994), aunque también serviría para que muchos de ellos orientaran su futuro profesional, entre ellos el de la propia M.ª Luisa, que decidirá ahora dedicarse por completo a las disciplinas señaladas. El 11 de junio de 1936 aprueba el examen de licenciatura en la especialidad de Historia Medieval.
Superadas las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos en 1944 (BOE de 9 de mayo) es nombrada Funcionaria de Carrera con destino provisional en el Museo de América de Madrid. De allí Oliveros se trasladará a Toledo, ocupando el puesto de Directora del Museo Arqueológico Provincial el 28 de enero de 1946. En 1947, solicita una excedencia voluntaria, petición que pasará a hacerse efectiva por O. M. del 14 de enero de 1948. Esta situación no durará mucho pues Oliveros Rives reingresará al servicio activo con plaza provisional en el Museo Arqueológico Nacional por Orden Ministerial de 25 de marzo de 1950.
Durante su etapa en el Museo realizará la catalogación de la biblioteca de la Sección de Numismática y Epigrafía, así como de la colección de Prehistoria de los hermanos Siret, bajo indicaciones de D. Joaquín María de Navascués (1900-1975), entonces Director del MAN e Inspector General de Museos. Será el propio Navascués quien le autorice el 28 de junio de 1951 a la realización de un viaje de estudios de Arte y Arqueología en el extranjero que repetirá en 1954.
Del mismo modo, intervendrá activamente en la reorganización del Museo, hasta que la institución abre de nuevo al público su exposición permanente completa el 17 de mayo de 1954, y desde octubre de ese año hasta finales de 1960 se ocupará de la organización y clasificación de las medallas civiles del Museo, también bajo la batuta de Navascués, y trabajará en la colección Siret junto a Trinidad Taracena dibujando toda la cerámica conservada.
Por O. M. de 2 de mayo de 1964 Oliveros se traslada en comisión de servicios, junto con M.ª Luisa Galván, al Museo de América de Madrid. El 18 de diciembre de 1965 se le autoriza para compatibilizar su trabajo en el Museo Arqueológico Nacional con el de profesora correctora en el Centro Nacional de Enseñanza Media de Radio y Televisión de Madrid. La O. M. de 17 de marzo de 1969 suprime la plaza de conservador en el Museo Arqueológico Nacional que estaba ocupando Oliveros, y se crea una plaza en el Museo de América de las mismas condiciones que será ocupada en propiedad por M.ª Luisa por O. M. de 5 de mayo de 1969.

Alicia Vallina Vallina